Lizaida Torres Montalvo
Comunicadora Social y Educadora
Para mi sorpresa, a finales de agosto de este año, salió en el periódico El Nuevo Día un artículo sobre las lombrices. El artículo planteó el valor ecológico que tienen las lombrices para los ecosistemas del suelo, y me dije: ¡Increíble… y yo jugando con lombrices!
En el artículo que publiqué hace un tiempo en esta página, Dedica tiempo a tus hijos, le dediqué unas líneas a las actividades, que en un momento dado he hecho con mis hijas, en el intento de quererles enseñar lo importante que es el contacto con la naturaleza y como madre, dedicarles tiempo de una forma sencilla.
¡Quedé maravillada!, porque las lombrices, que para algunos pueden ser desagradables, son los animales más importantes en el funcionamiento del suelo, su estructura, el ciclo de nutrientes que aportan a la diversidad de vida que existe y hasta determinan la productividad que tendrá la cosecha.
Pero no es mi interés que las elogiables lombrices ocupen la totalidad de este artículo, pero sí, que podamos comprender lo significativo que es acercarnos a la naturaleza, observarla, conocerla y disfrutarla.
Cuando logramos tener esa intimidad con la naturaleza, podemos comprender que no estamos aislados de ella, sino que formamos parte importante de ella.
Me he esforzado bastante para que mis niñas conozcan, amen y disfruten de la naturaleza, sin tenerle miedo. Ya mi niña menor intenta acariciar a los lagartijos, introduce su mano en la tierra y coge a las susodichas (lombrices) y con menos frecuencia salen corriendo cuando ven una cucaracha.
Así que los exhorto a que planifiquen más actividades al aire libre con sus hijos, y se dediquen a observar los detalles de la naturaleza. Por ejemplo, algo muy sencillo que comparto con mis niñas, es que cuando estoy regando las plantas, las invito a verlas. Hemos descubierto que hay unos gusanos a los que les encantan mis trinitarias y no están dejando que se desarrollen. También que a las hormigas les fascinan las amapolas y cómo trabajan en equipo las incansables. En fin, podría relatarles una y mil aventuras cuando decidimos explorar la naturaleza.
Sé que muchos de mis lectores saben muy bien de lo que estoy hablando, pues lo practican también, pero para aquellos padres que todavía no lo han experimentado, este es el momento de vivir esta gran aventura. Esta práctica les permitirá a sus hijos ser personas más sensibles, desarrollarán un valor extraordinario hacia la naturaleza, respeto y apreciación de los beneficios que nos aporta al planeta Tierra y lo importante que es conservarla.
1 comentario:
Esta expectacular muy lindo Te felicito mucho Exito en tu nuevo campo de trabajo.
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